Casas de apuestas con licencia DGOJ 2026: qué margen cobran

Updated octubre 2026
Licensed
usAvailable in US
Fast payouts
18+ Only

Las siete casas de apuestas con licencia DGOJ en 2026 que reúne esta selección tienen la licencia general de Apuestas y la licencia singular de Apuestas Deportivas de Contrapartida. Ofrecen, por tanto, la misma protección legal a quien apuesta en ellas. Lo que cambia es la parte de cada apuesta que vuelve a su bolsillo: de las seis medidas en el 1X2 de LaLiga EA Sports, Codere es la que más devuelve, con un 96,24 %, y Betfair la que menos, con un 92,00 %.

Con la licencia igualada, el dinero que retiene cada operador es lo único que de verdad las separa. Parece poco. Traducido a euros, Codere se queda 37,60 € de cada 1.000 € apostados y Betfair, 80,00 €, una distancia de 42,40 € entre la primera y la sexta que el apostante paga sin que figure como comisión en ninguna parte.

Entre la casa que más paga y la que menos hay 42,40 € por cada 1.000 € apostados

Todas las casas de apuestas con licencia DGOJ analizadas responden ante el mismo supervisor y ofrecen al apostante las mismas garantías legales. Cambia solo el precio. Se mide con el porcentaje de pago: la parte de lo apostado que las cuotas devuelven en promedio si se cubren todos los resultados de un mercado. El resto queda en la casa. En el 1X2 de cinco partidos de la jornada 3 de LaLiga EA Sports, con cuotas de la muestra, la horquilla va del 96,24 % de Codere al 92,00 % de Betfair.

Pasado a euros, el coste esperado de apostar 1.000 € es lo que no vuelve. Codere devuelve 962,40 € y retiene 37,60 €. Con el 94,76 % de bet365, la parte retenida sube a 52,40 €, de modo que elegir la primera en lugar de la tercera supone un ahorro de 14,80 € por cada 1.000 €. Bwin, con 51,30 €, queda a solo 1,10 € de bet365, una distancia casi simbólica. Conviene leer esos 1.000 € como volumen acumulado, por ejemplo 50 apuestas de 20 €, y como media esperada: en una apuesta suelta se gana o se pierde, pero a lo largo de muchas el coste tiende a esa cifra.

En la parte baja de la medición la factura crece deprisa. Sportium retiene 61,60 €, William Hill 69,40 € y Betfair 80,00 €, que son 2,13 veces lo que retiene Codere. Entre el 96,24 % y el 92,00 % median 4,24 puntos porcentuales, y cada punto equivale a 10 € por cada 1.000 € apostados; de ahí salen los 42,40 € que separan los dos extremos. La cifra de Betfair corresponde a su casa de apuestas, la que fija sus propias cuotas, y no a su intercambio para apostar a favor o en contra de otros usuarios.

Las siete casas aparecen ordenadas de mayor a menor porcentaje de pago, con Winamax al final, junto al coste esperado por cada 1.000 € apostados en el 1X2 de LaLiga y la distancia en euros respecto a Codere. Winamax figura con un porcentaje de otra jornada, lo que condiciona su comparación.

Casa Porcentaje de pago Euros retenidos por 1.000 € Diferencia frente a Codere Jornada medida
Codere 96,24 % 37,60 € 0,00 € Jornada 3 (28/08/2026)
Bwin 94,87 % 51,30 € +13,70 € Jornada 3 (28/08/2026)
bet365 94,76 % 52,40 € +14,80 € Jornada 3 (28/08/2026)
Sportium 93,84 % 61,60 € +24,00 € Jornada 3 (28/08/2026)
William Hill 93,06 % 69,40 € +31,80 € Jornada 3 (28/08/2026)
Betfair 92,00 % 80,00 € +42,40 € Jornada 3 (28/08/2026)
Winamax 93,47 % 65,30 € +27,70 € (no comparable) Jornada 9 (17/10/2026)

Winamax obliga a leer su fila con cautela. Su 93,47 % procede de cinco partidos de la jornada 9, con cuotas de la muestra, y no de la prueba principal. Con 65,30 € retenidos quedaría entre Sportium y William Hill, pero muestras distintas no permiten una comparación estricta. Para las otras seis, la medición es una muestra limitada de un mercado concreto: describe el precio de cada casa en el 1X2 de LaLiga en esa jornada, no una tarifa fija para todo su catálogo.

Las mejores casas de apuestas con licencia DGOJ y lo que cuesta cada ventaja

La medición del 1X2 ordena a las casas por precio, pero el precio no se paga solo en la cuota. Entre las mejores casas de apuestas con licencia DGOJ de esta selección, cada ventaja visible tiene un coste en otra parte: un bono que no se puede retirar, un método que solo sirve para depositar o una retirada con tarjeta que tarda días. Todas están supervisadas por la DGOJ, con licencia general de Apuestas y licencia singular de Apuestas Deportivas de Contrapartida, y esa supervisión trae límites de depósito y tributación que ninguna puede saltarse. La protección es idéntica. Las diferencias están en la letra pequeña.

La tabla sigue el orden de la medición de pagos, con Winamax al final por no figurar en la prueba principal. En velocidad de pago aparece el método más rápido de cada operador. En cinco de las siete, la tarjeta o la transferencia ordinaria tardan varios días, y ese dato no cabe en una celda.

Operador Licencia Depósito mínimo Velocidad de pago Bono Rasgo distintivo
Codere General y Contrapartida 1 € con Bizum Transferencia Rápida en menos de 2 min 100 % hasta 200 € en apuestas gratis Cobro en efectivo en local hasta 1.000 €
Bwin General y Contrapartida 5 € PayPal en 12 h como máximo Apuesta gratuita si se pierde la primera, hasta 100 € Más de 30.000 mercados diarios
bet365 General y Contrapartida 5 €; 30 € con PayPal 1–4 h de procesamiento 100 % hasta 200 € en créditos de apuesta Cash out parcial y streaming
Sportium General y Contrapartida 10 € con PayPal PayPal en 6 h como máximo Doble bono hasta 200 € Sportium UNO con más de 3.000 puntos de venta
William Hill General y Contrapartida 10 € Monederos electrónicos en 1 día Hasta 150 € en tres pasos Hípica y galgos británicos
Betfair General, Contrapartida y Cruzadas 5 € con tarjeta Monederos electrónicos en 24 h como máximo 30 € en apuestas gratis Intercambio entre usuarios
Winamax General y Contrapartida 5 € Reintegro Instantáneo en menos de 24 h Seguro del 150 % hasta 150 € Retirada por transferencia en menos de 24 h

Leída por columnas, la tabla muestra que el depósito mínimo general apenas separa a las casas. Va de 1 € a 10 €, una diferencia de 9 €, menor que los 13,70 € que Bwin retiene de más frente a Codere por cada 1.000 € apostados. Tampoco sirve comparar los bonos por su cifra. Tres anuncian 200 €, pero uno se paga en apuestas gratis con la retirada bloqueada, otro en créditos que no se retiran y el tercero en dos tramos de 100 €. Codere reúne el mejor pago medido y la transferencia más rápida, mientras que Betfair combina el peor pago con la única licencia para apostar entre usuarios.

Codere

Codere Online, S.A.U. opera la marca dentro del grupo Codere, fundado en 1980, y tiene licencia de la DGOJ desde 2012. Su licencia general de Apuestas data del 1 de junio de 2012 y se prorrogó el 4 de noviembre de 2021. Encabeza la medición con un 96,24 % de pago, lo que equivale a 37,60 € retenidos por cada 1.000 € apostados en el 1X2 de LaLiga. El rasgo propio es físico: con un código se cobra en efectivo en sus locales hasta 1.000 €. La Transferencia Rápida liquida en menos de 2 minutos, y con Bizum se deposita desde 1 €, con apuestas simples desde 0,20 €.

Encaja con el apostante que se centra en el fútbol español, prioriza el precio y tiene un local cerca. El bono pide más de lo que aparenta. Para llegar a los 200 € hay que depositar 200 € dentro de los 30 días siguientes al registro, y el mínimo para optar es de 20 €. La primera apuesta tiene que ser a cuota 2,00 o superior, y las apuestas gratis caducan a los 7 días. Mientras quede bono no se puede retirar nada. Sin la Transferencia Rápida, la transferencia estándar tarda 2–3 días laborables, con una retirada mínima de 10 € y de 20 € con PayPal o Skrill.

Bwin

Electraworks Ceuta, S.A. explota Bwin, marca fundada en 1997 y con licencia en España desde 2012. Su argumento es el volumen: más de 30.000 mercados diarios, streaming bwin Live en Serie A, Bundesliga, NBA y Euroliga, y Crea tu Apuesta+, que combina varios partidos en una sola apuesta. En el 1X2 de LaLiga paga un 94,87 % y retiene 51,30 € por cada 1.000 €. Con 5 € se abre la cuenta, y PayPal paga en un máximo de 12 horas.

La bienvenida funciona como un seguro sobre la primera apuesta, desde 1 € y sin cuota mínima. Si esa apuesta se pierde, Bwin entrega una apuesta gratuita por el mismo importe, hasta 100 € y válida 7 días, que no se abona como saldo retirable. Perder 100 € devuelve, por tanto, una apuesta de 100 € que hay que volver a acertar para convertirla en dinero. El cash out no está disponible en todas las apuestas, la tarjeta tarda 3–5 días y las retiradas solicitadas en fin de semana se tramitan el lunes. Sirve a quien busca variedad más allá de LaLiga y acepta pagar algo más de margen por ella.

bet365

bet365, marca fundada en 2000 y con licencia en España desde 2012, separa sus sociedades. Hillside New Media Malta, PLC gestiona las apuestas, mientras que el casino y el póquer corresponden a Hillside España Leisure, S.A. Con un 94,76 % de pago en el 1X2 medido retiene 52,40 € por cada 1.000 €, apenas 1,10 € más que Bwin. Lo distintivo es el cash out parcial con streaming en fútbol, tenis y baloncesto, junto a un creador de apuestas de hasta 12 selecciones. Las retiradas se procesan en 1–4 horas con tarjeta, transferencia, PayPal, Skrill, Neteller y Paysafecard.

El 100 % hasta 200 € llega en «créditos de apuesta», y la distancia con el dinero real se ve con una cuenta sencilla. Los créditos no se retiran, solo sus ganancias: 200 € apostados a la cuota mínima de 1,50 y acertados devuelven 300 €, de los que son retirables 100 €. Esos créditos caducan a los 7 días. PayPal eleva el depósito mínimo a 30 €, y lo depositado con Bizum se retira por transferencia. Conviene a quien sigue los partidos en directo y quiere cerrar parte de una apuesta antes del final.

Sportium

Sportium Apuestas Digital, S.A. pertenece al grupo CIRSA. La marca existe desde 2007, aunque sus licencias actuales de la DGOJ son de abril de 2022. Su ventaja es la red física: la cuenta Sportium UNO une la web con más de 3.000 puntos de venta en los que se deposita y se cobra en efectivo. Sportium TV es gratuita para los usuarios registrados, PayPal paga en un máximo de 6 horas y la apuesta simple mínima es de 0,50 €, por 0,25 € en combinadas.

Esa red se paga en la cuota. Con un 93,84 % de pago, Sportium retiene 61,60 € por cada 1.000 € apostados, 24,00 € más que Codere en la misma medición, una casa que también permite cobrar en local hasta 1.000 €. El cash out tarda 3–5 segundos en ejecutarse. El doble bono se reparte en dos tramos de 100 € con cuota mínima 1,50. Tiene sentido para quien ya apuesta en un local Sportium y quiere un único saldo para la tienda y la web.

William Hill

WHG Ceuta, S.A., del grupo evoke plc, opera William Hill, marca de 1934 con licencia en España desde 2012. Su terreno propio son la hípica y los galgos británicos, a los que suma más de 20 ligas de fútbol, Fórmula 1 y MotoGP. El 93,06 % de pago en el 1X2 de LaLiga supone 69,40 € retenidos por cada 1.000 €. Los monederos electrónicos cobran en 1 día y el depósito mínimo es de 10 €.

La bienvenida anuncia «hasta 150 €» en apuestas gratis, repartidos en tres pasos a cuota mínima 2,00 y calculados como porcentaje del importe apostado. Con 10 €, 25 € y 50 € se reciben 2,50 €, 12,50 € y 50 €, es decir, 65 € por 85 € apostados. Alcanzar los 150 € exige apostar 100 €, 100 € y 75 €, 275 € en total, dentro de los 30 días siguientes al registro y sin depositar con Skrill, Neteller ni Paysafecard. No hay Bizum, el cash out es limitado y la tarjeta tarda 3–5 días. La DGOJ anunció el 30 de abril de 2026 una sanción firme a WHG Ceuta por una infracción del artículo 40 de la Ley 13/2011. Para quien apuesta a carreras británicas, la cobertura compensa parte de estos costes.

Betfair

Betfair International Spain, S.A., con sede en Ceuta y dentro del grupo Flutter Entertainment, es la única casa de la selección con licencia singular de Apuestas Deportivas Cruzadas, que se suma a la general y a la de Contrapartida. Esa licencia ampara su intercambio, donde el usuario apuesta a favor o en contra de otros usuarios. Ofrece streaming, cash out, creador de apuestas y Live Video en torneos de tenis seleccionados. Con tarjeta se deposita desde 5 €, mientras que PayPal y Paysafecard piden 10 €.

Su casa de apuestas a precio fijo es la que menos devuelve de las seis medidas: un 92,00 %, con 80,00 € retenidos por cada 1.000 €, más del doble que los 37,60 € de Codere. El intercambio queda fuera de esa medición, así que Betfair tiene sentido sobre todo para quien lo usa. Los 30 € en «apuestas gratis» que siguen a una apuesta de 10 € a cuota 2,00 no devuelven el importe apostado. Acertada a cuota 2,00, una apuesta gratis de 30 € deja 30 € de ganancia, no 60 €. Las apuestas del intercambio y las cerradas con cash out no cuentan para el bono, y tarjeta y transferencia tardan 2–5 días laborables.

Winamax

Winamax, S.A. llegó a España en 2018 y abrió las apuestas deportivas en 2020, aunque la marca existe desde 1999. Su licencia singular de Contrapartida data del 24 de abril de 2020 y se prorrogó el 14 de noviembre de 2024. Lo que la distingue es la retirada: con Reintegro Instantáneo, la transferencia llega en menos de 24 horas, frente a los 3–5 días hábiles de la ordinaria. El depósito mínimo es de 5 € y la apuesta mínima de 0,10 €, con creador de apuestas, misiones semanales y Ligue 1 en directo.

El seguro de primera apuesta reembolsa el 150 % hasta 150 € con un depósito mínimo de 15 €, de modo que una primera apuesta perdida de 100 € devuelve 150 €. La rapidez de cobro tiene una condición estricta. Bizum, PayPal, Paysafecard y Apple Pay sirven solo para depositar, así que todo lo que se retira sale por transferencia bancaria. Los mercados de nicho tienen poco recorrido. Encaja con quien apuesta al fútbol principal y quiere ver el dinero en su banco al día siguiente.

Se tarda un minuto en comprobar en el buscador de la DGOJ si una casa está autorizada

Un cobro en dos minutos o un bono de 200 € no valen nada si la licencia que exhibe la web no existe, y el sello del pie de página no prueba nada por sí solo. La duda sobre cualquiera de las casas de apuestas DGOJ se resuelve en el buscador de operadores del propio regulador, en menos tiempo del que lleva escribir el nombre de la marca. Lista 78 operadores con licencia. Siete casas son, por tanto, solo una parte del mercado autorizado, y no figurar entre ellas no convierte a ningún operador en ilegal.

Figurar en la lista es la primera condición, no la única. Para ofrecer apuestas deportivas un operador necesita dos títulos: la licencia general de Apuestas y la licencia singular de Apuestas Deportivas de Contrapartida. Todas las casas de esta selección cumplen ese requisito. Sus fechas cuentan una historia que el escaparate no muestra. Codere, Bwin, bet365 y William Hill obtuvieron la general el 1 de junio de 2012 y la han prorrogado desde entonces. Winamax recibió la suya el 27 de junio de 2018, pero la de Contrapartida no llegó hasta el 24 de abril de 2020, de modo que estuvo casi dos años en España sin poder aceptar apuestas deportivas.

La marca del anuncio y la sociedad que responde ante el regulador no siempre se llaman igual. Detrás de bet365, en apuestas, está Hillside New Media Malta, PLC; detrás de Bwin, Electraworks Ceuta, S.A.; detrás de William Hill, WHG Ceuta, S.A. Esa sociedad es la que carga con las consecuencias cuando algo falla. La DGOJ anunció el 30 de abril de 2026 una sanción firme a WHG Ceuta por una infracción del artículo 40 de la Ley 13/2011, y es precisamente la existencia de un titular identificado lo que permite sancionar a alguien.

El dato del buscador que más protege al apostante es el dominio. La Ley 13/2011, de 27 de mayo de 2011, exige que los operadores autorizados trabajen bajo una dirección «.es», y el buscador muestra los dominios autorizados de cada operador. Con eso, la comprobación se reduce a comparar dos direcciones: la que aparece en la barra del navegador y la que el regulador asocia a la marca. Si no coinciden, el logotipo, los colores y el nombre conocido no garantizan nada, porque la licencia ampara un dominio concreto y no una apariencia.

¿Cómo saber si una casa de apuestas tiene licencia DGOJ?

Se busca el operador en el buscador de la DGOJ y se confirman dos cosas: que tiene la licencia general de Apuestas y la singular de Contrapartida, y que la dirección donde se apuesta figura entre sus dominios autorizados con terminación «.es».

La casa paga su impuesto y el apostante paga el suyo: de 250 € cobrados quedan 205 €

Pasar ese filtro tiene un precio que no aparece en ninguna promoción. Las casas de apuestas legales en España con licencia de la DGOJ tributan un 20 % sobre sus ingresos netos, según el artículo 48 de la Ley 13/2011. Ese impuesto recae sobre el operador y forma parte de lo que cuesta la supervisión, junto con los límites de depósito. Ninguna de las siete casas comparadas se libra de él, y el apostante tampoco queda al margen: con el premio empieza su propia obligación fiscal.

Al apostante le toca el IRPF. Declara la ganancia neta del año, es decir, la diferencia entre lo cobrado y lo apostado. Esa cifra se integra en la base general y tributa junto con el resto de rentas de esa base, al tipo marginal de cada contribuyente. El importe apostado no tributa. Una apuesta de 100 € a cuota 2,50, con un tipo marginal supuesto del 30 %, basta para ver cuánto de un premio llega de verdad a la cuenta del jugador.

Paso 1

La apuesta de 100 € a cuota 2,50 resulta ganadora y la casa abona 250 € en el saldo.

Paso 2

Se resta el importe apostado: 250 € − 100 € = 150 € de ganancia, que es la cifra que se declara.

Paso 3

Con un tipo marginal supuesto del 30 %, el impuesto asciende a 150 € × 0,30 = 45 €.

Paso 4

Del cobro de 250 € quedan 250 € − 45 € = 205 € netos: 105 € de beneficio real sobre los 100 € arriesgados.

Con ese tipo, el impuesto se lleva 45 € de cada 150 € ganados, y la cuota 2,50 rinde en la práctica como una 2,05. Ese 30 % es solo un supuesto. Como la ganancia se suma a la base general, el tipo que se aplica depende del resto de rentas del año, de modo que dos apostantes con el mismo acierto pueden quedarse con netos distintos.

Las pérdidas tienen un recorrido más corto. Según el artículo 33.5.d de la Ley 35/2006, de 28 de noviembre de 2006, solo pueden restarse de las ganancias del juego del mismo año, sin compensar otras rentas ni pasar al ejercicio siguiente. Un año con 150 € ganados en marzo y 150 € perdidos en noviembre deja la ganancia neta en cero. Si esas pérdidas llegan en enero del año siguiente, los 150 € de marzo tributan enteros. Ahí pesa el margen: apostar 1.000 € en el 1X2 de LaLiga cuesta de media 37,60 € en Codere y 52,40 € en bet365, una pérdida esperada que la ley solo deja descontar dentro del mismo ejercicio.

¿Hay que pagar impuestos por ganar en una casa de apuestas con licencia DGOJ?

Sí. La licencia no exime al cliente: el 20 % que tributa la casa grava al operador y no sustituye la obligación del apostante. Los premios de una casa con licencia DGOJ se declaran en la renta del año en que se cobran, por la ganancia neta y no por el importe total abonado.

Desde el 25 de marzo de 2027 los límites de depósito cuentan la suma de todas sus cuentas

Si el fisco interviene después de cobrar, el límite de depósito actúa antes de apostar. En las apuestas online con licencia DGOJ en España ese techo lo marca hoy el artículo 36 del Real Decreto 1614/2011, de 14 de noviembre de 2011: 600 € al día, 1.500 € a la semana y 3.000 € al mes. Todo descansa en dos palabras, «por operador». Cada casa controla solo lo que entra en su propia cuenta, y nada impide que el mismo jugador mantenga abiertas varias a la vez, cada una con su contador independiente.

Basta multiplicar para ver la distancia entre la norma y su efecto. Con cuentas en las siete casas de esta selección, el apostante puede ingresar 4.200 € en un solo día, 10.500 € en una semana y 21.000 € en un mes sin infringir ningún límite. Sobre el papel, el tope diario es de 600 €. En la práctica, se multiplica por siete. La protección existe, pero se diluye en cuanto el dinero se reparte entre operadores que no se comunican entre sí lo que cada uno recibe.

El Real Decreto 520/2026, de 24 de junio de 2026, cambia la unidad de medida a partir del 25 de marzo de 2027. Los nuevos límites son conjuntos: 700 € al día, 1.750 € a la semana y 3.300 € cada cuatro semanas, calculados sobre la suma de todos los depósitos del jugador en todas sus cuentas. Para quien tenga siete abiertas, el techo diario pasa de 4.200 € a 700 €, una caída de 3.500 €, es decir, del 83,3 %. Cada periodo queda así frente a frente:

Periodo Límite por operador (RD 1614/2011) Suma con siete cuentas antes de 2027 Límite conjunto desde el 25/03/2027
Día 600 € 4.200 € 700 €
Semana 1.500 € 10.500 € 1.750 €
Mes / cuatro semanas 3.000 € al mes 21.000 € al mes 3.300 € cada cuatro semanas

La lectura depende de cuántas cuentas tenga cada uno. El cliente de una sola casa sale ganando: su margen sube 100 € al día, 250 € a la semana y 300 € por periodo largo. Como un año contiene 13 bloques de cuatro semanas y solo 12 meses, su techo anual pasa de 36.000 € a 42.900 €. Para el apostante repartido en siete casas el efecto es el contrario. Su techo semanal baja de 10.500 € a 1.750 €, y el de cuatro semanas, de 21.000 € a 3.300 €.

Tener varias cuentas para elegir en cada partido la cuota más alta seguirá siendo posible, y con diferencias de margen como las que separan a Codere de Betfair tiene sentido. Lo que cambia es que el dinero ya no se multiplica con cada registro. Habrá un único presupuesto. A partir de esa fecha, abrir una cuenta nueva sirve para comparar precios, no para ampliar lo que se puede ingresar.

¿Cuánto se puede depositar en una casa de apuestas con licencia DGOJ?

El mínimo cambia según la casa: 1 € con Bizum en Codere, 5 € en Bwin, bet365 y Winamax, 5 € en Betfair y 10 € en William Hill o en Sportium con PayPal. El máximo lo fija la norma, primero por operador y, desde el 25 de marzo de 2027, sumando todas las cuentas.

Una casa fuera de la DGOJ quita al apostante los controles que lo protegen

El tope de depósito, la prohibición del crédito y la consulta obligatoria de registros nacen de la licencia española, y por eso obligan a las siete casas de esta selección. Las casas de apuestas fuera de la DGOJ no tienen que cumplir nada de eso. Pueden ofrecer cuotas, bonos y una interfaz cuidada, pero las normas que el regulador impone a los operadores autorizados no les alcanzan. Con esas normas desaparecen las protecciones que el apostante suele dar por supuestas.

Quien más pierde es la persona inscrita en el RGIAJ. Su inscripción es indefinida y solo puede cancelarse pasados seis meses, un plazo pensado para que la decisión de apartarse del juego no se deshaga en un mal día. Cualquier operador con licencia DGOJ debe consultar ese registro y negar el acceso a quien figura en él. Una casa sin licencia española no está obligada a hacerlo. Así, la autoexclusión, que en el mercado regulado cierra la puerta de las casas autorizadas, deja de funcionar justo donde nadie la vigila.

Con los límites de depósito ocurre lo mismo. En una casa autorizada, el artículo 36 del Real Decreto 1614/2011 fija 600 € al día, 1.500 € a la semana y 3.000 € al mes por operador. Fuera de la DGOJ no rige ninguna de esas cifras, y el único freno pasa a ser el saldo de la tarjeta. Tampoco rige el artículo 8.3 de la Ley 13/2011, en vigor desde el 4 de noviembre de 2022, que prohíbe a los operadores con licencia dar crédito al apostante. Ahí no hay techo. Si la casa presta dinero para seguir jugando, la pérdida ya no queda acotada por lo que se depositó.

Existe un tercer control, menos visible. Desde el 23 de julio de 2019, una resolución de la DGOJ de 11 de julio de ese año prohíbe las apuestas sobre eventos protagonizados mayoritariamente por menores. Ninguna casa sin licencia española está sujeta a esa resolución, de modo que nada le impide abrir mercados sobre partidos en los que juegan menores de edad. Esos mercados quedan fuera de la oferta legal en España por decisión del regulador.

El regulador sí persigue a estos operadores. El 30 de abril de 2026 anunció multas de 5.000.000 € a Perfect Storm B.V. y a Rossobash SRL, ambos sin licencia, lo que suma 10.000.000 € entre los dos. Esas cifras dejan claro que operar en España sin autorización es una infracción y no un vacío legal. La sanción llega, eso sí, después de los hechos: castiga a la empresa, pero no repone los controles que faltaron mientras el jugador tenía la cuenta abierta.

Atención. Las casas sin licencia española pueden aceptar a personas inscritas en el RGIAJ, no aplican los límites de depósito fijados en España y pueden ofrecer crédito para seguir apostando. Una cuenta en ellas elimina a la vez los tres frenos que el mercado regulado impone por ley.

¿Qué se pierde al apostar en casas de apuestas fuera de la DGOJ?

Se pierde todo el marco español a la vez, no una garantía aislada. Sin licencia española, el operador no está obligado a consultar el RGIAJ ni a aplicar los límites de depósito, y la prohibición de dar crédito no le alcanza. Por eso conviene comprobar la licencia antes del registro.

Para apostar contra otros usuarios hace falta una licencia propia, y solo Betfair la tiene

Las apuestas cruzadas que regula la DGOJ tienen su propio título habilitante, distinto del que ampara la apuesta habitual contra la casa. La Orden HAP/1369/2014, de 25 de julio de 2014, las define como la casación de una oferta a favor y otra en contra emitidas por los propios participantes. El operador no apuesta. Actúa como intermediario y garante: empareja a quien cree que algo ocurrirá con quien cree que no, y responde de que el ganador cobre.

Esa diferencia de papel explica por qué la normativa no las trata igual. Cuando la apuesta es de contrapartida, la casa es la otra parte: fija la cuota y retiene su margen sobre lo que paga. En la cruzada, la cuota surge del acuerdo entre usuarios y el operador queda al margen del resultado del partido. Por eso la Orden exige una licencia singular específica, que no llega por añadidura a quien ya tiene la general de Apuestas y la de contrapartida.

Todas las casas de esta selección comparten esas dos licencias. Seis carecen de la singular de Apuestas Deportivas Cruzadas: Codere, Bwin, bet365, Sportium, William Hill y Winamax. Betfair la obtuvo el 31 de julio de 2015 y la vio prorrogada el 2 de abril de 2025, y con ella opera su intercambio, donde se apuesta a favor o en contra de otros usuarios. Ninguna otra casa comparada puede ofrecer ese producto en España.

Tener esa licencia no abarata la casa de apuestas de Betfair. Su 92,00 % de pago, el más bajo de las seis casas medidas en el 1X2 de LaLiga EA Sports, corresponde a la casa de apuestas y no al intercambio; para este no existe una medición comparable, así que ninguna cifra permite afirmar cuánto más devuelve. Lo que sí consta es que el bono de bienvenida lo deja fuera: las apuestas del intercambio no cuentan para los 30 € en apuestas gratis, igual que las cerradas con cash out. Son dos productos distintos.

¿Qué son las apuestas cruzadas de la DGOJ?

Es la modalidad en la que el apostante no juega contra la casa sino contra otro usuario que sostiene lo contrario; la plataforma solo empareja ambas posturas y garantiza el pago. En España requiere una licencia singular aparte, y entre las casas comparadas únicamente Betfair puede ofrecerla, a través de su intercambio.

La licencia protege al apostante, pero ninguna casa renuncia a su margen

Contrapartida o intercambio, la regla de fondo no cambia: cada euro apostado pasa por un operador que cobra por el servicio. Todas las casas comparadas comparten licencia general de Apuestas y licencia singular de Contrapartida, de modo que la verificación, los límites y la supervisión funcionan igual en todas. Lo que no se iguala es el precio. En el 1X2 de la jornada 3 de LaLiga EA Sports, Codere devolvió el 96,24 % y Betfair el 92,00 %, es decir, 37,60 € frente a 80,00 € retenidos por cada 1.000 € apostados. Quien mueva esa cantidad cada mes durante un año habrá apostado 12.000 €, y la distancia entre ambos extremos crece hasta 508,80 €.

Esa cifra procede de cinco partidos de una jornada concreta, no de una tarifa fija, y el 93,47 % de Winamax se midió en otra jornada distinta. Sirve como orden de magnitud, no como garantía para cada mercado. Su valor práctico está en otra parte: demuestra que elegir casa por la licencia no basta, porque todas la tienen, y que el margen es la variable que el apostante sí controla.

El calendario regulatorio estrecha la estrategia de repartir dinero entre operadores. Desde el 25 de marzo de 2027, los límites de 700 € al día, 1.750 € a la semana y 3.300 € cada cuatro semanas se aplican a la suma de todas las cuentas, y siete cuentas abiertas ya no elevan el techo diario a 4.200 €. Comparar cuotas sigue siendo útil, pero el dinero depositado sale de una sola bolsa. Si esos 3.300 € se apuestan una vez, Codere retendría de media 124,08 € y Betfair 264,00 €, más del doble.

El fisco añade su propio peaje. La casa tributa un 20 % sobre sus ingresos netos, y eso no exime al apostante: una apuesta de 100 € a cuota 2,50 deja 150 € de ganancia, y con un tipo marginal supuesto del 30 % de los 250 € cobrados quedan 205 €. Las pérdidas solo compensan ganancias del juego del mismo año, de manera que un mal ejercicio no aligera el siguiente. Entre margen e impuesto, la rentabilidad real queda siempre por debajo de lo que promete la cuota.

Una casa sin licencia española no elimina esos costes; elimina las protecciones. No está obligada a consultar el RGIAJ ni a aplicar los límites de depósito, y el crédito al apostante, prohibido por el artículo 8.3 de la Ley 13/2011, deja de ser una barrera. Para quien juega más de lo que puede permitirse, esos controles son precisamente el freno. Las multas de 5.000.000 € a Perfect Storm B.V. y a Rossobash SRL, anunciadas el 30 de abril de 2026, indican cómo valora el regulador operar sin autorización.

Qué hacer

Qué evitar